LA ESTRATEGIA DEL CARACOL
"- ¿Quisiera usted decirme qué camino debo tomar para irme de aquí?, preguntó Alicia.
- Eso depende, en mucho, del lugar donde quiera ir, respondió el Gato.
- No me preocupa mayormente el lugar..., dijo Alicia.
- En tal caso, poco importa el camino, declaró el Gato.
- ... con tal de llegar a alguna parte, añadió Alicia.
- ¡Oh!, dijo el Gato: puede estar usted segura de llegar, con tal de que camine durante un tiempo bastante largo".
De Alicia en el País de las Maravillas, citado por Carme Peiró, Coordinadora del Congreso, en la sesión de apertura del mismo.
Organizado por el Grup de Periodistes Digitals (GPD) y el Col.legi de Periodistes de Catalunya, con la colaboración de la DG XIII de la Comisión Europea, los días 15, 16 y 17 de mayo de 1998 tuvo lugar en la ciudad de Barcelona el Primer Congreso Internacional de la Publicación Electrónica. El mismo se llevó a cabo en las instalaciones de la Universidad Politécnica de Catalunya y contó con la presencia de periodistas e intelectuales de reconocido prestigio de todo el mundo. La imagen del lento caracol que sin prisa construye su propia estrategia sobrevoló, como un águila de aguda mirada, todas las intervenciones e inquietudes de los participantes.
Entre los objetivos explícitos prioritarios del Congreso figuraban, sin duda, los de debatir cómo serán las publicaciones electrónicas, qué funciones cumplirán, que necesidades tecnológicas tendrán, quién las hará y en qué condiciones, etc., etc. Entre los objetivos subterráneos, por decirlo de alguna manera, figuraba la rivalidad existente entre Barcelona y Madrid por la organización y regulación de este tipo de eventos y de las relaciones de fuerza derivadas del mismo, con Telefónica de España como principal testigo presencial 1 . Sin duda Catalunya salió fortalecida de la pugna, como no podía ser de otra manera en este tipo de cuestiones tecnológicas y, sobre todo, comerciales o monetarias: no en vano Barcelona se autoproclama "la ciudad de los negocios".
Las siguientes son las conclusiones más interesantes que dejó el desarrollo del Primer Congreso de la Publicación Electrónica:
- La organización del Congreso fue excelente, las aulas de la UPC inmejorables, con traducción simultánea a tres idiomas (castellano, catalán e inglés) y un equipo permanente de apoyo para solucionar cualquier tipo de inconveniente que pudiera presentarse.
- En la prensa escrita el Congreso no tuvo tanta repercusión, salieron dos pequeños artículos en el diario El País: el sábado 16/5/98 con el título "Los periodistas analizan en un congreso el impacto de Internet en la prensa"; y el domingo 17/5/98 "El dinero todavía no se ha fijado en Internet".
- La preocupación de los periodistas por la adaptación a las nuevas tecnologías fue notable, y el ejemplo más claro lo brindó en el Taller "Derechos de autor y Copyright" el Sr. Blai Martorell, un periodista teletrabajador que participó en los debates on-line previos al Congreso, diciendo que el surgimiento y consolidación de la TV, por ejemplo, no acabó con los diarios, pero si acabó con aquellos que no supieron adaptarse a tiempo. Según su opinión, entendida por varios de los asistentes y ponentes como muy provocativa, Internet plantea más de lo mismo pero en un contexto diferente, no tratándose entonces de una transformación tan radical como algunos sugieren.
- Entre los asistentes las preocupaciones se centraron más en los innumerables problemas concretos que presenta el teletrabajo en particular e Internet en general, como el tema del dinero y los pagos a través de este medio (señalado en un artículo del diario El País), los problemas de Copyright y de legislación hacia los teletrabajadores, de protección de sus derechos, etc. Un caso que lo explica perfectamente es el de un joven que preguntaba y pedía soluciones al representante de Telefónica de España para su pueblo de 300 habitantes del Pirineo, donde no había teléfonos para conectarse a Internet. En este sentido las inquietudes del público fueron diametralmente opuestas a las inquietudes de los organizadores y ponentes del Congreso, sin duda.
- Todos los asistentes o ponentes de los diversos talleres y seminarios, en algún momento del mismo hicieron referencia a la completa ausencia de legislación pertinente que protegiera los derechos del teletrabajador, y manifestaban entonces su seria preocupación al respecto. La Sra. Susana Finquelievich del CONICET argentino dejó clara en su intervención como ponente en el Taller "Teletrabajo y nuevas profesiones" la diferencia que existe entre el contexto latinoamericano y europeo en estas cuestiones.
- En la sesión plenaria de inauguración del Congreso, su Director, Luis A. Fernández Hermana, hizo marcado hincapié en que se trataba del primer evento de esta magnitud en toda la historia de Internet. También dijo que era la primera vez que no había editoriales ni empresas detrás de un Congreso de esta categoría, ya que su organización y gestión se llevó a cabo mediante listas de distribución. El Congreso supuso el corolario a 6 meses de debate en Internet. De su discurso puedo extraer la sensación de confianza y optimismo con respecto a Internet, una ciudad celestial donde no habrá, si nos ponemos todos de acuerdo, discusiones bizantinas sobre "el sexo de los ángeles", y a la cual hay que restringir sobre todo la entrada de economistas que sólo son capaces de ver negocios. ¿Una visión demasiado optimista?. Dio especial énfasis a la importancia de la profesión del periodista en el contexto del fin de siglo (como hicieron todos y cada uno de los periodistas presentes, incluido el argentino Carlos Neri, que finalizó su ponencia con un "no se olviden de Cabezas"), y matizó la importancia de la Universidad en estas cuestiones: sin duda entre el ámbito universitario y el percibido en el Congreso hay un abismo en cuanto a las preguntas que se hacen efectivas y a las respuestas que se ofrecen. Mi opinión sincera: a la Universidad le falta toda la praxis que evidentemente al periodismo le sobra. Para Fernández, Catalunya se situaba nuevamente en el eje de una problemática de tanta importancia, y por lo tanto debía sentirse orgullosa. Señaló que su objetivo principal (de todos modos dijo como 20 objetivos principales) era romper tabúes sobre la comunicación electrónica y las resistencias que presentaba sobre todo entre los ciudadanos porque no existe en el mundo real de los átomos: el Congreso era la prueba en contrario. Pidió también la colaboración de las empresas para comenzar inmediatamente una estrategia de formación y de investigación para resolver estas cuestiones.
- M. Pérez es miembro destacado del GPD y manifestó que el impulso de las nuevas tecnologías hace aparecer a toda la problemática de ellas surgidas como cuestiones de supervivencia. Así, es necesario, dijo preocupado, adaptar los colectivos de trabajo a las nuevas tecnologías, normativas y leyes que van lentamente surgiendo, adaptar también el desarrollo profesional a este marco, etc. Nos encontramos, según sus propias palabras, en una fase de transición del modelo industrial de producción de mercancías a un modelo de sociedad de distribución informativa. "Adaptación" es una palabra que sonó en la boca de todos los integrantes del panel, sobre todo de los periodistas: para ellos, el rol del periodista no puede, claro está, desaparecer, y debe orientar todos sus conocimientos y esfuerzos a modelar y controlar con eficacia la organización de una información que se produce en sobreoferta en Internet. Esta es la profesión de futuro para los periodistas, y en ese sentido el ponente impulsó a los estudiantes presentes a especializarse en ello, tarea para la cual deberían olvidarse del papel ¡ya! y entrar a bucear en las profundidades de Internet.
- En términos similares se expresó el Sr. Vicenç Villatoro, Director General de Promoción Cultural de la Generalitat de Catalunya. Para él, la transformación radical que la sociedad está sufriendo es similar a la provocada por la invención de la imprenta, y el periodista debe encontrar su justo lugar en este contexto de cambio. En su opinión, de aquí a 10 años todos los oficios serán diferentes gracias (¿o a pesar?) de Internet, y el de periodista debería ser el de jerarquizar la sobreabundancia de información de la Red. La desaparición de la función y del oficio de periodista es una preocupación recurrente ante las increíbles exigencias que parece plantear el mercado a partir de Internet. Estas temáticas aparecieron también con insistencia y tenacidad en el Seminario "La comunicación vigilada".
- Para el Rector de la Universidad Politécnica de Catalunya, Dr. Jaume Pagès, Internet es una cuestión social más que tecnológica, y la digitalización cambia la manera de pensar, de expresarse y de comunicar, cambios para los cuales la universidad debe prepararse, no sólo para explicarlos o comprenderlos, sino también, y quizás aún con más razón, para ayudar a las personas y ciudadanos a afrontar estos cambios tan radicales con las menores dificultades posibles.
- El Sr. Bernard Smith, de la Comisión Europea DGXIII, señaló que Internet también cambia radicalmente las actividades de ocio, como por ejemplo mirar TV, que ya se hace bastante menos que hace sólo 5 años, según muestran recientes estadísticas elaboradas en Estados Unidos y Europa, cambiando también entonces el contenido y el mensaje publicitario, una revolución (la publicitaria a través de Internet) a la que muy pocos prestan hoy en día la debida atención. Internet se ha transformado así en algo cotidiano. Si bien las preguntas continúan siendo las mismas, cambian en gran medida actualmente las posibilidades de respuesta: en este sentido, el desempleo no es ajeno en ningún modo a Internet, ya que no hay que olvidar, según datos facilitados por el orador, que en los próximos años 15 millones de personas no entrarán en el mercado de trabajo de la CEE, y la Red puede y debe dar respuestas adecuadas a ello.
- El periodista argentino Carlos Neri, en el Seminario "Bits o papel: un falso dilema", puso sobre el tapete algunas cuestiones interesantes: dijo que las propiedades son de la Red y no de la publicación electrónica, opinó que la Red tiene aún cierta inmadurez derivada de la organización militar de la cual nació, que aún no tiene las facilidades de acceso que tiene la TV, y que en definitiva hay que pensar y saber que al periodista lo define el acto de hacer periodismo y no el medio que emplea para hacer efectiva su tarea.
- En el mismo Seminario, S. Serrano, periodista de El País Digital, resaltó la importancia de la ética periodística, y la importancia de alcanzar la libertad de expresión de todos los ciudadanos, no sólo de los periodistas. Según su particular concepción del oficio de periodista, éste debe hacer las veces de intermediario entre la gran cantidad de producción de información cotidiana y la sociedad civil, y encargarse de diferenciar entonces la información necesaria de la publicidad perniciosa.
- El Taller "Teletrabajo y nuevas profesiones" fue coordinado por Carme Peiró y desgraciadamente contó con la abrumadora presencia del Sr. García Berlanga, representante de Telefónica de España que parece no conformarse con realizar actividades monopólicas con su compañía, sino que también tiene que acaparar el tiempo disponible en un taller de estas características. Pero de todos modos algunas conclusiones interesantes pudieron extraerse del mismo.
- Según Carme Peiró, se habla mucho pero se hace poco en teletrabajo, porque es una modalidad que recién está comenzando a orientarse, y que por lo tanto tampoco cuenta con la legislación actualizada o necesaria de protección al teletrabajador, tema de preocupación si los hay. En el ámbito europeo, el teletrabajo se orienta para resolver dos cuestiones centrales: la posibilidad que brinda a las personas con alguna discapacidad física para trabajar desde sus hogares sin tener la necesidad de acceder a un lugar fijo de trabajo; y la posibilidad que parece abrir el teletrabajo para superar ciertos problemas de desempleo. En este último sentido, el Sr. Lennart Forseback, director de la compañía sueca Forseback IT & Euro Intelligents AB, opinó que en los grandes países industrializados de Occidente se acelera con gran rapidez la supresión de trabajos rutinarios, manuales y de producción tradicional, y se suplanta por una economía más orientada al teletrabajo, por mal que le pese al resto de los países del mundo este movimiento, que es así y no dejará de serlo (sic).
- Michel Icks es actualmente Coordinador Nacional del ETD (Europeau Telework Development), y realizó una breve ponencia muy buena. Comenzó comentando que en 1943 había 5 ordenadores IBM en todo el mundo, y en la actualidad hay 300 millones, para decir luego que un juego Nintendo tiene más potencia que la computadora que llevaba al misión Apolo 13 al espacio: quiso de esta manera señalar que a su (lúcido) juicio se trata en efecto de una verdadera revolución la provocada por la informática en los últimos años. Dentro de esta revolución nace el teletrabajo y en este contexto hay que entenderlo entonces, como la punta de un iceberg. Se trata de un problema cualitativo y no cuantitativo. La mayor dificultad para implementar esta modalidad de trabajo a distancia para las empresas es la resistencia a perder el control físico y corporal del trabajador al más puro estilo de la Inglaterra pre-industrial, reflexión de suma importancia que fue el único que se atrevió a explicar (o tuvo la lucidez de ver) en todo el Congreso.
- Según Icks, en Estados Unidos la escasa protección laboral se debe al espíritu pionero que mantienen desde el Mayflower hasta nuestros días, y por lo tanto no puede ser espejo de Europa, que justamente expulsó a los protestantes en el siglo XVIII. El teletrabajo, según su opinión, no es una profesión.
- Llamó la "Biblia del Teletrabajador" a una página Web de un desconocido teletrabajador a la que accedió por casualidad, y que tenía entre sus máximas más importantes las siguientes:
Sea un artista del cambio instantáneo. Acepte la ambigüedad y la incertidumbre. Permanezca siempre en la escuela. Véase como un centro de servicios. Administre usted mismo su moral. Arregle en lugar de señalar. Modifique sus expectativas.
- Por último, mostró en sus transparencias la imagen de cuatro tarjetas postales dibujadas por alumnos de entre 5 y 12 años de un pequeño pueblito del sur de Francia, y publicadas por la CEE: todas ellas consistían en el dibujo de un caracol con una computadora dentro, aunque el maestro del taller tranquilizó y aseguró al Sr. Icks que para la próxima vez haría hacer a los niños caracoles más veloces...
- El Sr. Lennart Forseback comentó a continuación que el teletrabajo es parte del "teletodo", es decir, de hacer todo a distancia. El gran cambio producido en los valores desde la década de los 60 hasta nuestros días ha ayudado a implementar este tipo de modalidad de trabajo. Sin embargo, en su tajante opinión no desaparecerá ni mucho menos el capitalismo de producción de mercancías, sino que sólo los países más industrializados podrán acceder al teletrabajo, como he señalado en párrafos anteriores.
- Citando ciertas estadísticas y apreciaciones diversas, el Sr. Lennart Forseback ha comentado que entre las preferencias de los empleadores, según un estudio de su propia consultora, la reducción de gastos fijos de una empresa se sitúa en el 96,7%, mientras que la flexibilidad laboral, categoría en la que entraría el teletrabajo, se sitúa en el 87%. Según su opinión, tanto Suecia como Finlandia están a la cabeza del teletrabajo por una tradición de la distancia, con el frío y las temperaturas extremas bajo 0º como principal aliado. Un hogar amplio es fundamental para teletrabajar, y Suecia y Finlandia tienen una media de 47 y 49 mts.2/hab. respectivamente, mientras que Francia sólo 31, Alemania 34 y España 23. En Suecia dentro de 5 años, siempre según el ponente, el 50% de los trabajadores serán teletrabajadores.
- Como quedó dicho hace algunas líneas, la Sra. Finquielevich del CONICET dejó clara, aunque quizás sin pretenderlo, la gran diferencia existente entre el contexto europeo y el latinoamericano, a la vez que realizó un análisis de la incidencia que en Argentina tiene el teletrabajo, relacionando principalmente sus modalidades con la seguridad y estabilidad buscada por la clase media que se va a vivir a los countrys de las afueras de la Capital Federal. Un sugerente comentario fue el que realizó para decir que el teletrabajo es lento pero constante, y que no significa la desaparición del espacio físico y urbano, pero sin duda sí su transformación. Más estrategias de caracol atravesaban con su cadencioso andar el Congreso...
- La Sra. Marta Pallarés comentó la experiencia de telecentro que está llevando a cabo la Generalitat en Seu dUrgell, una pequeña población de montaña en el Pirineo catalán. Según sus propias palabras, no tan claras, la experiencia está brindando grandes resultados que favorecen la reinstalación de personas que habían abandonado el pueblo en busca de mejores oportunidades, etc. No hay que olvidar que en el contexto español el tema regional y nacional adquiere una importancia fundamental, y está en la agenda de todos los políticos y funcionarios estatales de cada Comunidad Autónoma, con un acento especial en Catalunya.
- La intervención del Sr. García Berlanga, de Telefónica de España, no aportó, como quedó dicho, ningún elemento sustancial al debate, ya que sólo se encargó de hacer en su larga y densa exposición publicidad de la compañía a la que representa.
- Desgraciadamente sólo hubo 15 minutos para las preguntas de los más de 100 ansiosos asistentes al Taller, a pesar de que parecía ser ésta una premisa del mismo: la participación de todos. De las pocas inquietudes que se pudieron plantear puede desprenderse la ¿incómoda? conclusión de que los intereses de los teletrabajadores o de las pequeñas empresas dedicadas al teletrabajo son sustancialmente diferentes a las de los periodistas ya formados en los grandes medios o a las de las grandes empresas, lo que demuestra, una vagada mès 2, el eterno divorcio entre teoría y praxis (y entre ricos y pobres).
Licenciado Pablo Nacach, Barcelona, Primavera de 1998